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Mes: enero 2020

¿Así que tu también tienes una idea disruptora y millonaria?

Si me dieran un dólar por cada persona que se me ha acercado diciendome si tengo la capacidad de «Hacer un app» para esto o aquello, probablemente ya tendría suficiente para comprarme un café, y de los caros, el resto de esta semana. La parte más interesante es que en realidad muchas personas creen que tienen una idea realmente valiosa pero desafortunadamente les falta capacidad técnica o, si, adivinaron, capital.

Construí chiqui.to, un acortador de URL’s, en 3 días

Hace un par de semanas como ejercicio de programación decidí desarrollar un proyecto simple para probar algunas piezas de integración continua y despliegue de código (CI/CD) a Heroku así como poner en práctica algunas otras ideas y resolver dudas con Docker. El resultado fue chiqui.to, un acortador de URLs estilo tinyURL o bit.ly y lo mejor de todo es que pude completar la fase inicial del proyecto en un fin de semana.

Dime cuanto ganas y te diré quién eres

A la mayoría de las personas no les (nos) gusta compartir información salarial; es un tema personal y se considera de mal gusto discutirlo. Incluso para empresas este es un tema crítico y es por eso que no están legalmente obligadas a divulgar esa información a terceros salvo claro está, las empresas que coticen en la bolsa. Hoy en mi lectura vespertina encontré un artículo en INC titulado «Here’s a Simple Way to Fix the Wage Gap: Stop Keeping Your Salary Secret» donde se discute como el hecho de compartir nuestros ingresos puede ayudar a mejorar el «gap» de salarios entre individuos lo cual me parece honestamente, ridículo pero además, injusto.

La moderna inquisición social

Decidí dejar las redes sociales hace tiempo por una simple razón: contrario a abrir canales de comunicación y a la libertad de expresión, estas han sido herramientas utilizadas para forzar agendas políticas y sociales de ambos bandos. Sí, así como fueron utilizadas probablemente para ganar elecciones en algunos países considerados democracias maduras, también han servido como arma para juzgar y linchar públicamente a quienes no estan de acuerdo con la corrección política moderna. Derecha o izquierda, liberal o conservador, el bando no importa.