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El rock no está muerto, está hibernando

Justo hoy terminé de ver «Break It All: The history of rock in Latin America«, documental sobre la historia del rock en Español de Netflix producido por Gustavo Santaolalla, género musical del cual soy apasionado desde mi adolescencia y que estoy seguro es un «must-see» para cualquier otro fan del mismo.

«Rómpanlo todo: La histioria del rock en América latina»

Después de terminar el último capítulo me quedé pensando en una de las frases que Santaolalla hace casi al final:

«El Rock no está muerto, está hibernando»

Gustavo Santaolalla

Pero ¿Qué es el Rock? ¿Un género músical?, ¿Una corriente social?, ¿Una actitud?

Es curioso que quienes me conocen de cerca me consideren «rockero» y es que me gustan muchos géneros musicales tan diferentes que distan mucho de considerarse «Rock», y para mi no hay blancos o negros y no hay «rockeros» y «no-rockeros«.

Para mí el rock no es sinónimo de guitarras eléctricas o un estilo de corte de pelo. El rock para mí es un concepto más bien algo abstracto, una mezcla de actitud, pensamiento y filosofía, de búsqueda de progreso, de romper el status quo, de impactar, influenciar y dejar marca.

Desde Elvis con bailes inapropiados, Bowie rompiendo estereotipos, Madonna estableciendo la figura femenina de super-estrella, hasta Run-DMC sirviendo de semilla para actos como NWA y sacar el rap y hip-hop de los barrios y llevarlo a las conciencias. Todos representan ese «rock», ese movimiento de avanzada, sea por su música, la letra, moda o simplemente el impacto que han tenido en el lugar y el momento adecuado para convertirse en cultura popular, pero siempre, siempre, con una sustancia por debajo, una ideología, que se siembra orgánicamente, no como un producto de comercialización sino por la necesidad del artista de expresarse y de nosotros, los consumidores, de relacionarnos con algo que nos motive a progresar, a movernos, a mantenernos cuestionando pues el status quo y entretenernos en el proceso.

Y es que, pareciera que esa escencia del rock se ha ido, o al menos se ha desvanecido en una especie de indiferencia. No nos faltan guitarras, nos falta sustancia.

Cantaba Don McLean en su «American Pie«, que la música había muerto el día que Ritchie Valens, Buddy Holly y «The Big Bopper» perecieran un 3 de Febrero de 1959 en un accidente aéreo, y sin embargo la vida continuó y el rock evolucionó en las siguientes décadas como uno de los movimientos culturales más importantes del siglo XX.

América latina se cobijó en decenas de bandas y artistas a lo largo de los peores años de guerras, dictaduras y crisis económicas a manera de protesta social utilizando una salida artística, un consuelo musical, una revolución; El rock en Español.

Quizá el rock ahora se manifiesta en otros modos artísticos que no logro percibir pero, para mi, en el espectro musical, no hay actualmente algo de sustancia que me provoque la misma emoción y sentimiento aunque, al igual que mi tocayo, no lo considero muerto más bien descansando.

Publicado enmusicapensamiento random

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