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Gustavo Rubio Entradas

¿Así que tu también tienes una idea disruptora y millonaria?

Si me dieran un dólar por cada persona que se me ha acercado diciendome si tengo la capacidad de «Hacer un app» para esto o aquello, probablemente ya tendría suficiente para comprarme un café, y de los caros, el resto de esta semana. La parte más interesante es que en realidad muchas personas creen que tienen una idea realmente valiosa pero desafortunadamente les falta capacidad técnica o, si, adivinaron, capital.

Construí chiqui.to, un acortador de URL’s, en 3 días

Hace un par de semanas como ejercicio de programación decidí desarrollar un proyecto simple para probar algunas piezas de integración continua y despliegue de código (CI/CD) a Heroku así como poner en práctica algunas otras ideas y resolver dudas con Docker. El resultado fue chiqui.to, un acortador de URLs estilo tinyURL o bit.ly y lo mejor de todo es que pude completar la fase inicial del proyecto en un fin de semana.

Dime cuanto ganas y te diré quién eres

A la mayoría de las personas no les (nos) gusta compartir información salarial; es un tema personal y se considera de mal gusto discutirlo. Incluso para empresas este es un tema crítico y es por eso que no están legalmente obligadas a divulgar esa información a terceros salvo claro está, las empresas que coticen en la bolsa. Hoy en mi lectura vespertina encontré un artículo en INC titulado «Here’s a Simple Way to Fix the Wage Gap: Stop Keeping Your Salary Secret» donde se discute como el hecho de compartir nuestros ingresos puede ayudar a mejorar el «gap» de salarios entre individuos lo cual me parece honestamente, ridículo pero además, injusto.

La moderna inquisición social

Decidí dejar las redes sociales hace tiempo por una simple razón: contrario a abrir canales de comunicación y a la libertad de expresión, estas han sido herramientas utilizadas para forzar agendas políticas y sociales de ambos bandos. Sí, así como fueron utilizadas probablemente para ganar elecciones en algunos países considerados democracias maduras, también han servido como arma para juzgar y linchar públicamente a quienes no estan de acuerdo con la corrección política moderna. Derecha o izquierda, liberal o conservador, el bando no importa.

Los robots y la inteligencia artificial no van a reemplazarnos (aun)

Amamos fantasear con la idea de coexistir con robots sumamente inteligentes y donde la inteligencia artificial sea parte de nuestra vida cotidiana, esa que leímos en Yo, robot, o vimos en Terminator. La realidad es que estamos muy lejos de ello y parte de este frenesí es realmente alimentado por vendedores de humo como parte de una campaña para comercializar tecnología «simple» con nombres rimbombantes. ¿Cuál es la realidad en esta rama de la ciencia?

El placer de las cosas simples

Hoy mientras venía manejando de vuelta a casa comenzaba una canción de Boston, «More than a feeling» que me encanta y que además me trae excelentes recuerdos de mi adolescencia cuando la escuché por primera vez (coincidente con mi primer noviazgo) y que continué escuchando hasta llegar al estacionamiento de casa, justo cuando estaba a punto de apagar el carro, en el clímax de la melodía, decidí simplemente apagar las luces y dejar el radio prendido para disfrutar el último verso o cierre …pero, ¿Para qué? Bien podría haberla escuchado una y mil veces más en cualquiera de las decenas de dispositivos con los que cuento en casa, ¿No?

Lo quiero todo, lo quiero ahora y lo quiero gratis

¿Recuerdan hace años cuando todo era de calidad, inmediato y gratuito? Yo tampoco. Y ese parece ser el problema actual con los «freeconomics«. La digitalización de mucho de lo que consumimos nos da una falsa perspectiva de costo-beneficio pues los bienes virtuales pareceriera que nacen por generación esponteanea, pero no es así. ¿Se puede entonces comercializar y generar ganancias sobre productos digitales?…

La importancia de tener sentido de pertenencia en nuestro empleo

Aquellos que dicen que les apasiona su trabajo mienten, o al menos el 90%. Es uno más de esos clichés que se nos imponen como parte de la campaña de exagerar y sobreutilizar términos y palabras poderosas que deberíamos usar con más calma. Si eres portero de algún equipo de liga Europea, guitarrista de alguna banda internacionalmente famosa o un astronauta probablemente exista pasión desmedida en efecto, caso contrario simplemente tenemos gusto por lo que hacemos. Dejando en claro que no necesariamente nos debe apasionar nuestro trabajo del día a día hay algo que sí considero elemental: tener sentido de pertenencia.

Stop calling yourself a CEO!

La diferencia entre una empresa y un «one-man» operation es obvia: la cantidad de gente, recursos y dinero involucrado. Desde los «Empresario en mi propio negocio» en LinkedIn hasta las «Modelo en Victoria Secret» de Facebook, unos menos ridículos que otros, hay uno particularmente interesante, el del ejecutivo de nivel-C, autonombrado así en una persecución personal de ego alimentada por el «kool-aid» fantasioso de Silicon Valley.