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Stop calling yourself a CEO!

La diferencia entre una empresa y un «one-man» operation es obvia: la cantidad de gente, recursos y dinero involucrado. Desde los «Empresario en mi propio negocio» en LinkedIn hasta las «Modelo en Victoria Secret» de Facebook, unos menos ridículos que otros, hay uno particularmente interesante, el del ejecutivo de nivel-C, autonombrado así en una persecución personal de ego alimentada por el «kool-aid» fantasioso de Silicon Valley.

¿Qué diablos es un CEO?

De la abreviación Chief Executive Officer, si pudieramos traducirlo al Español, en su manera más simplona sería un Director General, es decir, quien está encargado de la operación del día a día de una corporación o empresa. Aunque no necesariamente debe ser una entidad con fines de lucro o algún gigante que cotice en la bolsa.

Usualmente este director general será seleccionado por una junta directiva en una de estas sociedades. Dicha junta directiva es un grupo de representantes de los accionistas de dicha corporación. Algunas veces, algunos de estos directores generales pueden o no ser parte de esta junta directiva aunque, por cuestiones de conflicto de intereses, se procura sea un individuo diferente.

La fijación de la industria tech y la «escena startup» con los títulos

Si bien ser nerd y geek se ha convertido ya en algo de moda desde hace al menos dos décadas, la mayoría de quienes ahora se auto-acuñan estos grandes términos ejecutivos suelen ser personas con perfiles no-técnicos. La gran rentabilidad de esta industria, sumada al exceso de clichés de la cultura de Silicon Valley, ha hecho que muchos profesionistas quieran ser parte de un ecosistema que si bien, efectivamente alberga inmensas cantidades de capital y gente sumamente inteligente, está también saturada de charlatanes e individuos buscando títulos de importancia de empresas inexistentes.

Y lo comento porque como ya expliqué, para ser un CEO, CTO, CFO, o cualquier tipo de título que conlleve la definición de «Jefe» o «Ejecutivo» al menos deberíamos de estar a cargo de una empresa real, con empleados, inversionistas, junta directiva, etc.

Pero esta tendencia ridícula de ponerle nombres extravagantes a los puestos y responsabilidades no solo se limita a los «puestos directivos» sino además a otros niveles jerárquicos… ¿Les suena «Rockstar Developer«, «Growth Hacker«, «Data Scientist» ?…

¿Pueden identificar la diferencia?

La quintaescencia de la ingeniería …y de los negocios

Resolver problemas y mejorar la técnica es la base de la ingeniería y cualquier trabajo técnico; generar ingresos y rentabilidad la de los negocios. Así de simple. Sucede que la industria de tecnología se ha convertido casi casi en un reality show, con celebridades, modas y modismos que poco aportan a una causa (la de la ingeniería) o a la otra (la de los negocios) pero que son parte fundamental de ese «Ecosistema» falso de unicornios y empresas startup que parece que están más interesadas en tener presencia en redes sociales, medios informativos y en cualquier conferencia donde puedan darse palmaditas mutuamente felicitandose por las grandiosas ideas que van a «revolucionar» alguna industria. Algo a lo que yo le acuñaría el término de «Startup Bro«.

Típico caso de un startup bro

Comenta Elena de Benavides, directora de una firma de capital de riesgo, en este artículo para El Pais, sobre el tema:

Se nos olvida que el objetivo es facturar, no cerrar rondas

Elena de Benavides

Yo agregaría que el objetivo, además de facturar, claro está, es desarrollar un producto. Desde la perspectiva técnica es irrelevante si estamos utilizando las últimas tendencias o tecnologías, eso es un medio, no el fin. Es correcto asumir que las empresas jóvenes y startups son las que potencialmente empujen el desarrollo y progreso de nuevas tecnologías, si, pues los grandes corporativos tienen poca flexibiliad en estos procesos y decisiones, sin embargo, debe ir de la mano de cumplir el objetivo principal que es en si, el desarrollo del producto.

Culpemos a Hollywood… y a nosotros mismos

Los medios se han encargado de romantizar y llenar de clichés la industria en una idea que se nos vende donde los tech startups y unicorns son medios fáciles para hacerse multimillonario de la noche a la mañana por el simple hecho de renunciar a nuestros empleos, cambiar nuestro estilo de vida, levantar capital para una idea la mayoría de las veces inútil y por tomar te de matcha. Nada mas lejos de la realidad. Y para nuestro pesar, esta idea se tropicalizó ya desde hace tiempo en nuestro país.

Cast de la serie «Silicon Valley»

Pero al final del día quienes hemos alimentado esto hemos sido los propios jugadores de esta industria, que aceptamos que nuestra profesión y lo que gira en torno a ella se haya convertido en ese ecosistema de inversionistas falsos, autonombrados CEO’s y divas de la programación.

Así que basta ya de llamar CEO al director de un «One-man operation», Rokstar a quien no llena estadios tocando la guitarra, Scientist a quien genera consultas de SQL y Hacker a quien no se especializa en la ciberseguridad y desarrollo de sistemas.

UPDATE:

Best Gif Haters Gonna Hate GIF - Find & Share on GIPHY
Haters gonna gate… anyway

Puesto que sé que este post va a levantar controversia por mi «negatividad» sobre el tema comparto dos artículos que llegan justo a tiempo con la noticia de la salida a la bolsa (o como los startup bro’s conocen como IPO) de WeWork, de dos fuentes con más autoridad que yo y completamente diferentes entre sí, una con una marcada tendencia liberal y otra conservadora y económica:

WEWORK ISN’T A TECH COMPANY; IT’S A SOAP OPERA
(The Verge)

WeWork IPO Shows It’s the Most Magical Unicorn
(Bloomberg)

On point. Justo lo que describía en este post. Peace!

Publicado enfrustracionesgeneraltecnología

Un comentario

  1. Estuardo Zenteno Estuardo Zenteno

    Muy buena lectura

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