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Categoría: frustraciones

Rants y quejas generalizadas

Stop calling yourself a CEO!

La diferencia entre una empresa y un «one-man» operation es obvia: la cantidad de gente, recursos y dinero involucrado. Desde los «Empresario en mi propio negocio» en LinkedIn hasta las «Modelo en Victoria Secret» de Facebook, unos menos ridículos que otros, hay uno particularmente interesante, el del ejecutivo de nivel-C, autonombrado así en una persecución personal de ego alimentada por el «kool-aid» fantasioso de Silicon Valley.

So long and thanks for all the dead whales

Discutir (sanamente) es una de las actividades que más disfruto. En realidad más que discutir, me gusta debatir. Una de las razones por las que Twitter llamó mi atención hace más de 10 años fue precisamente poder compartir puntos de vista muy breves con otras personas. Hoy es precisamente esa misma razón por la cual decidí retirarme de esta red social. Explico a continuación.

El (posible) renacimiento de los «brick and mortar»

Si naciste antes de los años 90’s es muy probable que sepas lo que era «La tiendita» que ahora, tristemente, tiene una connotación negativa; un lugar donde se venden drogas. Para los que estamos entre ese espacio entre los milenials y la generación X y previas generaciones una tiendita es (o era) simplemente los abarrotes de tu colonia o barrio donde comprabas las tortillas, la soda (o el refresco para mis amigos chilangos) y otro tipo de productos de consumo diario.

Aquellos días solo quedaron en el recuerdo que se llevó arrasando la globalización y la inevitable automatización de procesos de logística y venta que dieron como resultado tener cadenas de conveniencia casi en cada esquina. Pareciera que incluso la industria del retail está pasando por una crisis bastante dura y ahora pasaremos totalmente a tiendas virtuales pero tengo mis sospechas que contrario a que esto suceda, eventualmente, habrá una recuperación y aquí mi teoría.

Romantizando a los personajes despreciables de Silicon Valley

Juro que es pura conincidencia que hoy, el día que Apple lanza su Keynote anual, escriba este artículo. En realidad Silicon Valley es más que Apple ¿Cierto?, dicho eso, el tema es que hace algunas semanas platicaba con alguien sobre un tema que siempre me ha parecido interesante discutir: el incesante deseo de profesionistas de romantizar a personajes desagradables y despreciables de Silicon Valley como modelos a seguir. Si, te estoy hablando a tí, el que comparte frases de Steve Jobs, los 5 «consejos» para no dormir por 4 semanas de Elon Musk, etc.

¿Por qué amamos odiar a Microsoft (y su compra de GitHub)?

Recuerdo bien la primera vez que intenté instalar Linux en el otoño del año 2000: una de esas revistas que compraba, alguna especia de PC Magazine o PC Media, contenía un disco de instalación de Debian. Solía instalar lo que pudiera desde estos discos aunque fuera en forma de demos ya que descargar de Internet no era una opción y bueno, lo que había en ese disco era este sistema operativo llamado Linux. Ahí, en ese momento comenzó mi historia con el software libre y mi aberración de adolescente hacía Microsoft.

El (triste) estado de la privacidad de datos en México

Seguramente en las últimas semanas has recibido, al igual que la mayoría de usuarios de casi cualquier servicio de Internet, decenas (o hasta cientos, literalmente) de correos acerca de actualizaciones en políticas de uso y privacidad. ¿La razón? La entrada en vigor del GDPR o General Data Protection Regulation, el día 25 de Mayo de este 2018. Y aunque los recientes escándalos de Facebook, Cambridge Analytica y otros sucedieron recientemente eso solo fue pura coincidencia. Algunos usuarios llegaron incluso a quejarse de la cantidad de mensajes recibidos al respecto y es que por ley, los proveedores de servicios con clientes o usuarios en la Unión Europea (que es la jurisdicción que diseño la regulación) debían informar a estos. Parecería un tema al cual no deberíamos darle importancia estando en México pero varios acontecimientos recientes personales me dieron la idea sobre este post; por un lado, recibir la información de seguro social de una persona que no conozco en mi correo y por otra el hecho de que Telcel no respeta el derecho a la privacidad.

Tu imagen sí es importante

Nunca fui particularmente seguidor de tendencias. Con temor a escucharme pedante diría que siempre he sido diferente; a mi hermano le gustaban las tortugas ninjas y G.I Joe mientras yo prefería jugar con trascabos y bulldozers. Siempre tuve una tendencia a preferir las cosas técnicas y más sofisticadas que los demás. Como muchos, estos patrones probablemente definieron no solo mi profesión sino mi personalidad.

En México todos tenemos una agenda

Cuando mi mujer me dijo que no había gasolina el pasado Sábado 7 de Enero pensé que estaba exagerando. La verdad es que, como parte de una terapia auto-recetada, me he abstenido de leer demasiado las noticias para mantenerme enfocado en otras actividades desde hace meses, bueno, suelo al menos leer los titulares, pero paso de largo los detalles. Ese mismo Sábado por la noche decidí ir a echar gasolina a la estación mas cercana y bueno, me llevé la sorpresa (amarga) de todos los demás que al parecer sí estaban atentos no solo de las noticias sino de la situación. Como yo suelo recargar el tanque por semana supongo no experimenté el caos en carne propia hasta que me afectó.

Ese mismo día recuerdo haber quedado de comer con mi esposa en algún lado por zona río (zona comercial/financiera de Tijuana, para los foráneos)  al mediodía, cuando ambos nos desocuparamos de nuestros respectivos compromisos; ella de un desayuno con amigas y yo probablemente de levantarme tarde. Finalmente el plan se vino abajo y terminamos comiendo en casa pues el tráfico por las manifestaciones simplemente había convertido en caos la ciudad.

Las elecciones de facebook

Justo hace apenas unos meses escribía sobre como leer esta sobrevalorado, o lo que es lo mismo, como nos mantenemos informados actualmente con información a medias tintas, y como ha mermado nuestra percepción de la realidad. Vivimos en un mundo de medios de comunicación tradicionales que luchan por sobrevivir y donde las «redes sociales» son el punto de partida para no solo informarse sino crear juicios colectivos. En últimas semanas debido a la desagradable pero no sorpresiva victoria de Donald Trump como candidato a la presidencia de Estados Unidos se ha discutido tanto en medios electrónicos como de papel el rol que jugaron tanto el Internet como las redes sociales para que esto sucediera.

La época dórada del «vistazo» (o de como leer está sobrevalorado)

Ya desde hace años me había prometido no meterme en lo que no me importa, por salud mental y tranquilidad. Esto obviamente incluía una muy entretenida (para mi) pero molesta actividad que era corregir a otros o dar mi punto de vista donde no necesariamente era requerido, o solicitado. Una de esas actividades era hacer correcciones de información en redes sociales, por ejemplo, de información falsa, hoaxes, notas amarillistas, etc. Supongo que en algún punto maduré y entendí que, bueno, no puede uno solo cambiar al mundo entero y preferí no meterme en lo ajeno, si alguien quiere mantenerse desinformado pero sobretodo, fomentar la desinformación, bueno, ese sería un problema propiamente individual y no mio. Sin embargo, al parecer, mi racha de estar «limpio» de este vicio que era corregir y comentar llegó a su fin la semana pasada, aunque la causa fue muy diferente a situaciones anteriores y los (inesperados por cierto) resultados bastante interesantes.